José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuántas veces te pensé como las golondrinas
piensan en sus nidos, sobre ríos de lágrimas de nadie,
purpúrea mujer de lecho indómito, mirada de bruja.
Huracanes de rosas es tu cuerpo,
cara pálida como una gavilla de trigo seco,
amante ideal, corazón desparramado por el prado.
Arroyo sereno es tu semblante,
enfadada un alacrán en el desierto,
la hoja de una espada afilada,
un verdugo sin rostro, amante de lo cruel
de un pirata cojo .
Ojos de cueva de murciélagos, oscuros
como la noche, ávidos cómo el antílope,
hechiceros como la luna a medianoche.
Llegaste a mí por una onda extraterrestre,
una intuición de mi mente, una conexión instantánea
a través de tu pasión,
poesía eres tú,
un carrusel de sentimientos embargados
en un baúl oxidado.
Dale rienda suelta, escribe como los poetas
sin miedo, sé galantería en un mundo obtuso
donde el amor sea el paraíso del pensamiento.
y tú la gacela de vibrantes rayos que todo lo alumbra
en este paraíso de ensueño.