Amor 107 : Anoche soñé contigo

José Valverde Yuste

Poeta que considera el portal su segunda casa

Anoche soñé contigo
buscando un no sé qué en la penumbra
no encontré lo que buscaba
en el baúl de las respuestas
ni en el bosque de los olvidos.

Entre sombras y susurros, me perdí,
caminando entre secretos y misterios,
anhelando encontrar nuestros destinos,
en un laberinto de sueños y criterios.

En vano busqué lo que deseaba hallar,
entre recuerdos y añoranzas perdidas,
en la maraña de la mente, desvanecidas,
sintiendo cómo el tiempo se diluía en mi caminar.

Mi salón bailando estaba
Las luces titilaban sin cesar,
de pronto lloró en silencio al ver mi desolación,
en un mundo donde el tiempo se detuvo,
solo quedaba el eco de mi corazón.

Anoche hablaba con mi lucero
se fue la luz, me quedé a oscuras
sumido en una sensación extraña
nada sentía, solo el ocaso
pero la esperanza no perdía.

Las sirenas allende de los océanos
me traían melodías rotas, llantos,
esas notas que no hablan con las mariposas,
ni las tutean, ni presumen de su colorido.

En el misterio del mar encontraban refugio,
voces de otro mundo, secretos sin razón,
cánticos que embelesan con su canción,
un eco de sueños, en el vasto abismo de mi corazón.

Deseaba que ese ministerio oculto en tu grandeza
me hablase de tu ancestral belleza,
de los espejos mágicos que nos conectan.

Anoche soñé contigo
pétalos de rosas caían del firmamento
las galaxias, contentas, querían bailar
en un salón sin lamentos

Anoche soñé contigo verdor de campo,
cigarra cantaora del calor,
medianoche de estupor,
baile de mañana
acurrucados juntos en la noche
sueñas con mi almohada.
 

Anoche soñé contigo
buscando un no sé qué en la penumbra
no encontré lo que buscaba
en el baúl de las respuestas
ni en el bosque de los olvidos.

Entre sombras y susurros, me perdí,
caminando entre secretos y misterios,
anhelando encontrar nuestros destinos,
en un laberinto de sueños y criterios.

En vano busqué lo que deseaba hallar,
entre recuerdos y añoranzas perdidas,
en la maraña de la mente, desvanecidas,
sintiendo cómo el tiempo se diluía en mi caminar.

Mi salón bailando estaba
Las luces titilaban sin cesar,
de pronto lloró en silencio al ver mi desolación,
en un mundo donde el tiempo se detuvo,
solo quedaba el eco de mi corazón.

Anoche hablaba con mi lucero
se fue la luz, me quedé a oscuras
sumido en una sensación extraña
nada sentía, solo el ocaso
pero la esperanza no perdía.

Las sirenas allende de los océanos
me traían melodías rotas, llantos,
esas notas que no hablan con las mariposas,
ni las tutean, ni presumen de su colorido.

En el misterio del mar encontraban refugio,
voces de otro mundo, secretos sin razón,
cánticos que embelesan con su canción,
un eco de sueños, en el vasto abismo de mi corazón.

Deseaba que ese ministerio oculto en tu grandeza
me hablase de tu ancestral belleza,
de los espejos mágicos que nos conectan.

Anoche soñé contigo
pétalos de rosas caían del firmamento
las galaxias, contentas, querían bailar
en un salón sin lamentos

Anoche soñé contigo verdor de campo,
cigarra cantaora del calor,
medianoche de estupor,
baile de mañana
acurrucados juntos en la noche
sueñas con mi almohada.
Estimado José el amor ilumina las madrugadas,nos hace soñar y soltar esas ansias de amar.
Abrazo
 

Anoche soñé contigo
buscando un no sé qué en la penumbra
no encontré lo que buscaba
en el baúl de las respuestas
ni en el bosque de los olvidos.

Entre sombras y susurros, me perdí,
caminando entre secretos y misterios,
anhelando encontrar nuestros destinos,
en un laberinto de sueños y criterios.

En vano busqué lo que deseaba hallar,
entre recuerdos y añoranzas perdidas,
en la maraña de la mente, desvanecidas,
sintiendo cómo el tiempo se diluía en mi caminar.

Mi salón bailando estaba
Las luces titilaban sin cesar,
de pronto lloró en silencio al ver mi desolación,
en un mundo donde el tiempo se detuvo,
solo quedaba el eco de mi corazón.

Anoche hablaba con mi lucero
se fue la luz, me quedé a oscuras
sumido en una sensación extraña
nada sentía, solo el ocaso
pero la esperanza no perdía.

Las sirenas allende de los océanos
me traían melodías rotas, llantos,
esas notas que no hablan con las mariposas,
ni las tutean, ni presumen de su colorido.

En el misterio del mar encontraban refugio,
voces de otro mundo, secretos sin razón,
cánticos que embelesan con su canción,
un eco de sueños, en el vasto abismo de mi corazón.

Deseaba que ese ministerio oculto en tu grandeza
me hablase de tu ancestral belleza,
de los espejos mágicos que nos conectan.

Anoche soñé contigo
pétalos de rosas caían del firmamento
las galaxias, contentas, querían bailar
en un salón sin lamentos

Anoche soñé contigo verdor de campo,
cigarra cantaora del calor,
medianoche de estupor,
baile de mañana
acurrucados juntos en la noche
sueñas con mi almohada.
Un sueño de donde nadie quiere salir.

Un abrazo fuerte
 
Poco a poco se consolida vuestra pluma, mi estimado compañero José... da gusto leerlo y,
ver cómo domina el arte de la argumentación, con poemas verdaderamente intensos y llenos de profundo lirismo. felicitaciones por ello.
Cordialmente:
Gracias Iván por tus comentarios tan halagüeños a mis letras
 

Anoche soñé contigo
buscando un no sé qué en la penumbra
no encontré lo que buscaba
en el baúl de las respuestas
ni en el bosque de los olvidos.

Entre sombras y susurros, me perdí,
caminando entre secretos y misterios,
anhelando encontrar nuestros destinos,
en un laberinto de sueños y criterios.

En vano busqué lo que deseaba hallar,
entre recuerdos y añoranzas perdidas,
en la maraña de la mente, desvanecidas,
sintiendo cómo el tiempo se diluía en mi caminar.

Mi salón bailando estaba
Las luces titilaban sin cesar,
de pronto lloró en silencio al ver mi desolación,
en un mundo donde el tiempo se detuvo,
solo quedaba el eco de mi corazón.

Anoche hablaba con mi lucero
se fue la luz, me quedé a oscuras
sumido en una sensación extraña
nada sentía, solo el ocaso
pero la esperanza no perdía.

Las sirenas allende de los océanos
me traían melodías rotas, llantos,
esas notas que no hablan con las mariposas,
ni las tutean, ni presumen de su colorido.

En el misterio del mar encontraban refugio,
voces de otro mundo, secretos sin razón,
cánticos que embelesan con su canción,
un eco de sueños, en el vasto abismo de mi corazón.

Deseaba que ese ministerio oculto en tu grandeza
me hablase de tu ancestral belleza,
de los espejos mágicos que nos conectan.

Anoche soñé contigo
pétalos de rosas caían del firmamento
las galaxias, contentas, querían bailar
en un salón sin lamentos

Anoche soñé contigo verdor de campo,
cigarra cantaora del calor,
medianoche de estupor,
baile de mañana
acurrucados juntos en la noche
sueñas con mi almohada.
Vehementes y románticos sueños los que compartes con tu almohada mi querido amigo José, ojalá se realicen y seas muy feliz. Encantada de leerte, besos para ti con toda mi admiración y cariño....muáácksssss
 

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