José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quisiera ser sol radiante en la alborada
iluminando tu senda con mi candelabro de sueños
acompañándote en cada destino,
amanecer mirando tus ojos azabache.
Ser la mano que acaricia tus ondas de trigo
el alma de esa flama,
que solo tú sabes prender.
Quisiera ser el fuego de tu mar
arder en la pasión de tus extensas llanuras
consumirme en tus llamas
hasta fundirme en un solo haz de luminosidad.
Que tu presencia sea la luz que me guíe en la oscuridad
que tu falda a media asta me de calor
avivando mi corazón
hasta la eternidad por siempre jamás.
Quisiera ser el sol que te ilumina
la enredadera que te abraza
amanecer reflejado en tu melena
brillar como el relámpago en la noche.
Quisiera ser la lluvia que en tu alma se baña
acariciando tu piel al despertar
la brisa que te besa
que te susurra secretos de felicidad.
Quisiera ser la niebla
que humedezca tu espalda al despertar,
ser caracola que reverbera el sonido de las olas
y convierte tu mirada en pozo.
En la noche, enredados en tu selva virgen
nuestros cuerpos ardiendo de pasión
como lluvia de pájaros en su aleteo
como abejas navegando en el dulce néctar del amor.