José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ando navegando por el valle de tus pechos
como el agua zigzaguea por la ribera
hasta llegar al manantial
donde bebo de tu pureza.
Entonces el trigo arde en tus montículos
y por la llama de tus latidos
se desparrama el vino de la lujuria.
Crecen las anémonas
en tus surtidores de sueños
en tu lírica presencia mi sed agoniza.
Entre las espumas de tu oquedad rosácea
emergen panales de miel en la senda
que se hunde lentamente.
En el arcoíris de tu pupila
naufraga el brillo
de la ternura de las mías
surtidores de sueños cuelgan
en los límites de tu caverna
la resaca dormida en el vaivén de las olas.
En las turbulencias de tus abrazos
se agitan la urgencia de mis besos
te siento en la inmensidad de mi piel
y en las pasionales líneas donde desnudo
el ritmo de mi corazón afrodisíaco.
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