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Amor 60 : Se me olvidó

José Valverde Yuste

Poeta que considera el portal su segunda casa


Se me olvidó decirte algo
mis canas ya tiñeron, quizás
el huracán de tu cuerpo me distrajo,
y no vi la luz que sobre tu aura iba brillando.

Se me olvidó decirte algo
ingrávida criatura, rosa dormida,
tus tallos florecen en mis manos
como enredaderas trepando.

Se me olvidó decirte que tus roces
por las noches encendían mi fuego,
noche fría calentándome, dulzura,
recuerdos de braseros en el cielo
a mí venían volando .

Bebí el zumo de tu boca,
néctar de mi vida,
tú me resucitaste de mi silencio,
convertiste en luz la maldita oscuridad.

Trepaba por la altiplanicie de tu espalda
sintiendo cómo te desmoronabas
rama quemada,
volando hasta las montañas del pecado,
delirios extremos comunicando sentimiento profundo,
inmortalidad del alma.

Todo lo tuyo lo hacía mío, tú risa,
tus brillos diamante, tus pechos ,
zumos de miel en mi boca
con sus botones de nácar frescos.

Se me olvidó decirte que
ardía contigo, mezclábamos
nuestros jugos heteros, nos alimentábamos ;
éramos latidos y muerte, te poseía, te desvestía,
eras una polvareda que envolvía mi cuerpo.

Se me olvidó que quería ser tu pasión,
fuego, delirio, tus temblores sublimes,
te recorría como la crema penetraba por tus poros,
me adentraba en ti,
fuiste principio y fin de mi universo.
 
Última edición:


Se me olvidó decirte algo
mis canas ya tiñeron, quizás
el huracán de tu cuerpo me distrajo,
y no vi la luz que sobre tu aura iba brillando.

Se me olvidó decirte algo
ingrávida criatura, rosa dormida,
tus tallos florecen en mis manos
como enredaderas trepando.

Se me olvidó decirte que tus roces
por las noches encendían mi fuego,
noche fría calentándome, dulzura, recuerdos
de braseros en el cielo a mí venían volando .

Bebí el zumo de tu boca,
néctar de mi vida, tú me resucitaste de mi silencio,
convertiste en luz la maldita oscuridad.

Trepaba por la altiplanicie de tu espalda
sintiendo cómo te desmoronabas
rama quemada, volando hasta las montañas
del pecado, delirios extremos comunicando
sentimiento profundo, inmortalidad del alma.

Todo lo tuyo lo hacía mío, tú risa,
tus brillos diamante, tus pechos ,
zumos de miel en mi boca
con sus botones de nácar frescos.

Se me olvidó decirte que
ardía contigo, mezclábamos
nuestros jugos heteros, nos alimentábamos ;
éramos latidos y muerte, te poseía, te desvestía,
eras una polvareda que envolvía mi cuerpo.

Se me olvidó que quería ser tu pasión,
fuego, delirio, tus temblores sublimes,
te recorría como la crema penetraba por tus poros,
me adentraba en ti,
fuiste principio y fin de mi universo.
Un verdadero placer haber encontrado con tu poesía una fuente de inspiración eterna.
Enhorabuena poe ello
 


Se me olvidó decirte algo
mis canas ya tiñeron, quizás
el huracán de tu cuerpo me distrajo,
y no vi la luz que sobre tu aura iba brillando.

Se me olvidó decirte algo
ingrávida criatura, rosa dormida,
tus tallos florecen en mis manos
como enredaderas trepando.

Se me olvidó decirte que tus roces
por las noches encendían mi fuego,
noche fría calentándome, dulzura, recuerdos
de braseros en el cielo a mí venían volando .

Bebí el zumo de tu boca,
néctar de mi vida, tú me resucitaste de mi silencio,
convertiste en luz la maldita oscuridad.

Trepaba por la altiplanicie de tu espalda
sintiendo cómo te desmoronabas
rama quemada, volando hasta las montañas
del pecado, delirios extremos comunicando
sentimiento profundo, inmortalidad del alma.

Todo lo tuyo lo hacía mío, tú risa,
tus brillos diamante, tus pechos ,
zumos de miel en mi boca
con sus botones de nácar frescos.

Se me olvidó decirte que
ardía contigo, mezclábamos
nuestros jugos heteros, nos alimentábamos ;
éramos latidos y muerte, te poseía, te desvestía,
eras una polvareda que envolvía mi cuerpo.

Se me olvidó que quería ser tu pasión,
fuego, delirio, tus temblores sublimes,
te recorría como la crema penetraba por tus poros,
me adentraba en ti,
fuiste principio y fin de mi universo.
Se le olvidó todo, menos la poesía.
Eso hace el amor, escribir verdaderamente líneas tan desbordantes como estas.

Un abrazo fuerte.
 


Se me olvidó decirte algo
mis canas ya tiñeron, quizás
el huracán de tu cuerpo me distrajo,
y no vi la luz que sobre tu aura iba brillando.

Se me olvidó decirte algo
ingrávida criatura, rosa dormida,
tus tallos florecen en mis manos
como enredaderas trepando.

Se me olvidó decirte que tus roces
por las noches encendían mi fuego,
noche fría calentándome, dulzura, recuerdos
de braseros en el cielo a mí venían volando .

Bebí el zumo de tu boca,
néctar de mi vida, tú me resucitaste de mi silencio,
convertiste en luz la maldita oscuridad.

Trepaba por la altiplanicie de tu espalda
sintiendo cómo te desmoronabas
rama quemada, volando hasta las montañas
del pecado, delirios extremos comunicando
sentimiento profundo, inmortalidad del alma.

Todo lo tuyo lo hacía mío, tú risa,
tus brillos diamante, tus pechos ,
zumos de miel en mi boca
con sus botones de nácar frescos.

Se me olvidó decirte que
ardía contigo, mezclábamos
nuestros jugos heteros, nos alimentábamos ;
éramos latidos y muerte, te poseía, te desvestía,
eras una polvareda que envolvía mi cuerpo.

Se me olvidó que quería ser tu pasión,
fuego, delirio, tus temblores sublimes,
te recorría como la crema penetraba por tus poros,
me adentraba en ti,
fuiste principio y fin de mi universo.

Hermoso poema encendido de pasión ¡qué buena memoria para el personaje que vivió con tan divina presencia! Un gusto visitar tus letras amigo y Poeta José Valverde...

Anthua62
 


Se me olvidó decirte algo
mis canas ya tiñeron, quizás
el huracán de tu cuerpo me distrajo,
y no vi la luz que sobre tu aura iba brillando.

Se me olvidó decirte algo
ingrávida criatura, rosa dormida,
tus tallos florecen en mis manos
como enredaderas trepando.

Se me olvidó decirte que tus roces
por las noches encendían mi fuego,
noche fría calentándome, dulzura, recuerdos
de braseros en el cielo a mí venían volando .

Bebí el zumo de tu boca,
néctar de mi vida, tú me resucitaste de mi silencio,
convertiste en luz la maldita oscuridad.

Trepaba por la altiplanicie de tu espalda
sintiendo cómo te desmoronabas
rama quemada, volando hasta las montañas
del pecado, delirios extremos comunicando
sentimiento profundo, inmortalidad del alma.

Todo lo tuyo lo hacía mío, tú risa,
tus brillos diamante, tus pechos ,
zumos de miel en mi boca
con sus botones de nácar frescos.

Se me olvidó decirte que
ardía contigo, mezclábamos
nuestros jugos heteros, nos alimentábamos ;
éramos latidos y muerte, te poseía, te desvestía,
eras una polvareda que envolvía mi cuerpo.

Se me olvidó que quería ser tu pasión,
fuego, delirio, tus temblores sublimes,
te recorría como la crema penetraba por tus poros,
me adentraba en ti,
fuiste principio y fin de mi universo.
Hay olvidos que pulsan y vibran a cada instante.
Imagino es parte del todo.
Bellas letras.
Un placer leerte
Saludos
 
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