José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Allí, donde las olas juegan con los delfines,
donde la espuma sedienta de llamas,
va envuelta en vaivenes de sonidos,
en cálido viento de verano,
esperando la dicha de la belleza,
vigilada por sirenas de bello canto,
que devoran el cielo y la tierra,
fortaleciendo los fondos del abismo de los mares.
Allí, donde las sirenas cantando
van borrando el espejo del mundo,
es donde está la libertad primigenia del hombre,
el átomo donde surgió la vida,
la esencia del ser mezclando la divinidad y la realidad.
Hombre y mar, espuma y hueso
agua traicionera robando el sentido
de la queja de los hombres,
de la sensibilidad hecha evolución ,
de la sabiduría convertida en reflejos
de pantalla sin sol, ni luna.
Allí donde las corrientes marinas
son los cometas y los arrecifes de coral los luceros,
la luna la mueve con sus balanceos de nana
estremeciendo al cielo.
Allí donde las ondas no cesan
quiero tener mi receptor y recibir
tus mensajes de amor, tus tentaciones,
tus noches húmedas, tus madrugadas en celo.
Allí quiero ser eternidad contigo,
tener infinito tiempo para amarte
Seas mariposa de los mares, yo tiburón;
y permanezcamos juntos por siempre
en las profundidades abisales.