José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando no te tengo corona de espinas
en mi cabeza, circundada de penas,
yerta de enraizamientos inocuos de tus venas,
soy un maravedí en el zoco de tus deseos.
Si soy vuelo, escarcha y rocío eres
en un mar de acebuches ensangrentado
de lágrimas derramadas
por no tenerte paloma mía.
Te deseo como el colorido a la primavera,
te necesito como tu vientre
al hijo de tu amor, sangre de tu sangre,
huesos de los tuyos, carmín colorido de tu vida.
Tu compañía me libera de mis maldades,
soy una acequia de alondras
mirando al sol de tus cabellos,
olor a hierbabuena cuando me clavas tus ojos
como estacas en los míos
grama de mayo en el campo.
Quiero comerme tus rastrojos,
dejar de ser aventurero de tu falda,
ansiarte cómo la tierra a la yunta
que le da aire y aliento,
o como la cama absorbe nuestros sudores
cuando no tengo corona de espinas, cielo.