José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sé mi amor,
mi estrella del tiempo
un lucero sediento.
Soy el eslabón
de la cadena de tu amor,
sobre manantiales de lujuria,
andas buscando
un intercambio oxidado,
antes de fundir
la llama de la claridad.
La corona de la aurora
de tu sentimiento,
en el valle
donde juntamos nuestra soledad.
Nuestro desaliñado aliento,
dolores de huida,
retazos de mi entrepierna en tu pelo.
deja que emerja entre tus silencios.
Decir adiós a la tristeza,
es liberar el alma herida,
es dejar atrás la triste despedida,
y encontrar paz en la fortaleza.
Decir adiós a la tristeza,
es dejar de lado el lamento,
es confiar en su divino aliento,
y sentir su amor con gran certeza.
Decir adiós a la tristeza,
es abrir el corazón a la esperanza.
es soltar las cadenas del dolor,
buscar en él, el consuelo y amor,
y en su abrazo encontrar la belleza.
Decir adiós a la tristeza,
es elevar el espíritu hacia lo alto.
Es transformar la pena en gratitud,
es encontrar en él la plenitud,
y en su amor recibir la recompensa.
Las ansias de la misericordia
navegando en olas gravitacionales
que encandilan la honorabilidad
del corazón plumado
por el hedonismo.