José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la rama de un olivo
había un ruiseñor
dulces melodías cantaba
a su flor.
Merecidas las tenía
porque temblando al alba
amaneciendo era todo sudor.
Alegría , seducción, mis piernas
temblaban, mis manos sudaban
de tenerte encima amor.
Tus jugos con los míos
se mezclaban con excitación
y todo era delirio, eclosión.