José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tengo leve el dormir
me despierto soliviantado
te tengo junto a mi,
en el ocaso de la oscuridad
te veo con remera roja pasión,
adormeces mis sueños de profeta
en el mar de las dudas.
Sabiendo que andas buceando
en mis letras,
en mis partituras de violinista,
quieres comértelas,
hacerlas tuyas
ser una Benedetti y yo un Neruda.
Navegando por el huracán del éxtasis
vienes a mí,
pero tú quieres ser esa frívola,
despendolada mujer,
solo en la poesía.
La realidad maldita
te envenena de miedos y cerrojos
con llaves de película.
Te respiro, estás en mi aire,
en cada partícula,
elemento vital de mi dicha
cuando penetras en mis arterias
desperdigada por mi cuerpo
sedando mi vida
de tranquilidad y relax,
amada mía .
Te saboreo,
dulce de turrón,
macedonia de fruta,
en alta tensión estoy,
mis cables chirrían
tu cuerpo se endulza
y nuestro amor florece
en el jardín de las delicias