José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Florece en el jardín nuestro amor,
un sentimiento eterno sin igual
que embriaga el corazón con el candor,
cada beso es un rastro celestial.
Amor, dulce tormento de vivir,
enciende la pasión, nuestro deseo,
hazme también sufrir y sonreír,
cada suspiro lleva mi correo
En sus alas de fuego nos eleva
haciendo que volemos a la luz,
en sus brazos la vida se renueva.
Un amor seductor a contraluz,
inmenso océano que hoy me lleva,
orilla de tu cara y de mi cruz