Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se nos quedaron cuatro besos perdidos en el techo
dos "te extraño" en bancarrota,
un viaje a la luna cuando nos echábamos de menos
y una media vieja del gato con botas.
Yo dejé tirada en la maleta una sonrisa muerta
dos cojines nuevos que nunca estrenamos,
tú marchaste segura hacia la puerta
y le dijiste a la ilusión "ya nos vamos".
Yo me aferré a tu sombra que desistía de irse
e inventé con ella un plan para persuadirme
de seguirte amando, pues no vale la pena,
pero seguí llorando, recostado a la puerta.
Sigo colocando sin ningún motivo
dos platos sobre la mesa,
y para que te des cuenta de que estoy loco
sobre tu silla vieja coloco tu abrigo
que olvidaste justo el día en que marchaste
y que duerme conmigo.
Soy como un mendigo llamándote para que vuelvas,
a cada instante lloro como un niño
y aunque te miro en brazos de otro tipo
tengo tu foto en mi billetera.
No puedo explicárselo al corazón porque ni yo lo entiendo,
sé que tú me haces daño pero te sigo queriendo.
Después de un par de meses creo que es justo aceptar
que no sentiré más sobre mi boca tu lápiz labial,
dicen que soy idiota por seguirte esperando....
pero es peor mentirme
y pretender que no te sigo amando.
dos "te extraño" en bancarrota,
un viaje a la luna cuando nos echábamos de menos
y una media vieja del gato con botas.
Yo dejé tirada en la maleta una sonrisa muerta
dos cojines nuevos que nunca estrenamos,
tú marchaste segura hacia la puerta
y le dijiste a la ilusión "ya nos vamos".
Yo me aferré a tu sombra que desistía de irse
e inventé con ella un plan para persuadirme
de seguirte amando, pues no vale la pena,
pero seguí llorando, recostado a la puerta.
Sigo colocando sin ningún motivo
dos platos sobre la mesa,
y para que te des cuenta de que estoy loco
sobre tu silla vieja coloco tu abrigo
que olvidaste justo el día en que marchaste
y que duerme conmigo.
Soy como un mendigo llamándote para que vuelvas,
a cada instante lloro como un niño
y aunque te miro en brazos de otro tipo
tengo tu foto en mi billetera.
No puedo explicárselo al corazón porque ni yo lo entiendo,
sé que tú me haces daño pero te sigo queriendo.
Después de un par de meses creo que es justo aceptar
que no sentiré más sobre mi boca tu lápiz labial,
dicen que soy idiota por seguirte esperando....
pero es peor mentirme
y pretender que no te sigo amando.