Susana Rodrigues Tuegols
Poeta adicto al portal
AMOR DE NOVELILLA - Susana Rodrigues Tuegols- Copyright ©
Tuve un amor , un amor de novelilla que me hizo suspirar por las mañanas
y sentir meteoros por las tardes.
Su risa se hundía en mi interior, como un cuchillo nevado de tormentas , y mientras la
nauseabunda realidad que se imponía.
No quería ver me costaba admitir.
Tuve ese amor..
Ora desesperado.
Ora dulcificado.
Amor de vibraciones intermitentes.
Insondable.
Misterioso en el misterio.
Acoplado a ciertos cuentos.
Armonioso en la amargura,
de fatal desasosiego.
Oh!, mi amor de barrilete
te remontas en mis sueños
y te tiendes a mi lado,
impactante, mochilero.
Ahoga lágrimas una marcha
al infinito del cielo,
y mientras tú no respondes
me abrigo suelta en tu juego.
¡Qué distante que te encuentras!
coyote de mil requiebros.
Atardeceres del Nilo,
penetran en mis adentros
ofendiendo mi pasión
estropeando mi deseo.
En la paja del granero
me arracimo con un trueno:
es mi garganta inflamada
que clama por un brasero
para quemar la nostalgia
que me produce el lucero.
Noches tristes de mi vida,
amalgama de recuerdos
que en versos rescato al alba
como homenaje sincero, al amor de novelilla
que aún mancha en firme mi cuerpo
con remiendos, con acciones, constelaciones de viento.
Tuve un amor , un amor de novelilla que me hizo suspirar por las mañanas
y sentir meteoros por las tardes.
Su risa se hundía en mi interior, como un cuchillo nevado de tormentas , y mientras la
nauseabunda realidad que se imponía.
No quería ver me costaba admitir.
Tuve ese amor..
Ora desesperado.
Ora dulcificado.
Amor de vibraciones intermitentes.
Insondable.
Misterioso en el misterio.
Acoplado a ciertos cuentos.
Armonioso en la amargura,
de fatal desasosiego.
Oh!, mi amor de barrilete
te remontas en mis sueños
y te tiendes a mi lado,
impactante, mochilero.
Ahoga lágrimas una marcha
al infinito del cielo,
y mientras tú no respondes
me abrigo suelta en tu juego.
¡Qué distante que te encuentras!
coyote de mil requiebros.
Atardeceres del Nilo,
penetran en mis adentros
ofendiendo mi pasión
estropeando mi deseo.
En la paja del granero
me arracimo con un trueno:
es mi garganta inflamada
que clama por un brasero
para quemar la nostalgia
que me produce el lucero.
Noches tristes de mi vida,
amalgama de recuerdos
que en versos rescato al alba
como homenaje sincero, al amor de novelilla
que aún mancha en firme mi cuerpo
con remiendos, con acciones, constelaciones de viento.
::