Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entraste tú y mi sitio de trabajo fue el Edén
cada día una jornada de antojos indecisos
deseando rodar por el piso
envuelto en tu sostén.
Buenos días, llevas puesta una sonrisa
que a mí me sabe a sal por no ser yo culpable
de tus deseos insaciables de pecar,
no me des la espalda, aunque tu escote aún se marca
en la pantalla de la compu que miro al pasar.
Entraste tú y ese pantalón ajustado a la cadera
deja expuesta tu belleza y me parece ingratitud
que yo no haya despertado justo hoy a tu lado
para verte entrar en él con lentitud.
Ten, estos son los informes del día
dichoso el maquillaje que bordea tu barbilla,
y ese bolso que cuelga por tus brazos
tengo ganas de examinarlo para dejarme algo de ti.
Entraste tú y la oficina fue un bufete de maravillas,
quise robarte un beso pero eras una chiquilla
para un viejo como yo.
Toma, te invito a este café
sé que hay gente de más esta tarde
pero sólo lo preparo para ti,
porque me encanta mirarte y seguir
a esa gota que se queda entre tus labios
mientras grita mi pasión "hoy tengo ganas de vivir".
Buenas tardes, hoy ha sido un gusto contemplarte,
lástima que yo no pueda admirarte
cuando te acuestes a dormir.
cada día una jornada de antojos indecisos
deseando rodar por el piso
envuelto en tu sostén.
Buenos días, llevas puesta una sonrisa
que a mí me sabe a sal por no ser yo culpable
de tus deseos insaciables de pecar,
no me des la espalda, aunque tu escote aún se marca
en la pantalla de la compu que miro al pasar.
Entraste tú y ese pantalón ajustado a la cadera
deja expuesta tu belleza y me parece ingratitud
que yo no haya despertado justo hoy a tu lado
para verte entrar en él con lentitud.
Ten, estos son los informes del día
dichoso el maquillaje que bordea tu barbilla,
y ese bolso que cuelga por tus brazos
tengo ganas de examinarlo para dejarme algo de ti.
Entraste tú y la oficina fue un bufete de maravillas,
quise robarte un beso pero eras una chiquilla
para un viejo como yo.
Toma, te invito a este café
sé que hay gente de más esta tarde
pero sólo lo preparo para ti,
porque me encanta mirarte y seguir
a esa gota que se queda entre tus labios
mientras grita mi pasión "hoy tengo ganas de vivir".
Buenas tardes, hoy ha sido un gusto contemplarte,
lástima que yo no pueda admirarte
cuando te acuestes a dormir.