Poesia con todo
Poeta recién llegado
La hubiera amado,si
si no fuera porque se pasaba las tardes
en el maldito centro comercial
y en la noche estrenaba ropas interiores
a las que yo me dejaba seducir
soltando la bestia sobre su risa barata
perdido sin retorno en su mirada infantil.
Pero, no alcanzó, no
a perderse en mi camino
por más que se aferraba de uña y sangre
por más que en un atisbo indescifrable
escuchara mis versos por las noches
Ni nuestra hija que lloraba en las mañanas
ni el automóvil, ni la casa de los dos
ni su lamento lanzado como flecha
detuvieron mi huida...
La hubiera amado, si
si no fuera porque oía sagradamente
sus discos de Arjona y Chayanne
e interrumpía los domingos
mis lecturas de poetas malditos
la hubiera amado amigos
quizás hasta la amé
quién sabe del amor al final
pero se la llevo un viento de decepción
el lenguaje rompiendo en su indiferencia
Esta noche camino sobre la playa
en cuyo pueblo arriendo una habitación
tengo luna y una lámpara encendida
para hojear a Verlaine o Baudelaire
donde me refugio lejos, muy lejos
de su amor de supermercado.
si no fuera porque se pasaba las tardes
en el maldito centro comercial
y en la noche estrenaba ropas interiores
a las que yo me dejaba seducir
soltando la bestia sobre su risa barata
perdido sin retorno en su mirada infantil.
Pero, no alcanzó, no
a perderse en mi camino
por más que se aferraba de uña y sangre
por más que en un atisbo indescifrable
escuchara mis versos por las noches
Ni nuestra hija que lloraba en las mañanas
ni el automóvil, ni la casa de los dos
ni su lamento lanzado como flecha
detuvieron mi huida...
La hubiera amado, si
si no fuera porque oía sagradamente
sus discos de Arjona y Chayanne
e interrumpía los domingos
mis lecturas de poetas malditos
la hubiera amado amigos
quizás hasta la amé
quién sabe del amor al final
pero se la llevo un viento de decepción
el lenguaje rompiendo en su indiferencia
Esta noche camino sobre la playa
en cuyo pueblo arriendo una habitación
tengo luna y una lámpara encendida
para hojear a Verlaine o Baudelaire
donde me refugio lejos, muy lejos
de su amor de supermercado.