cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
AMOR DESPUÉS DE LA VIDA
Su amor era una sombra soñolienta,
a bostezos despertando, sueño de
niños, amarse primer conocimiento
intuición de su cariño.
La luz de los años fue clareando sus
ensueños, al medio día de su vida,
descubrieron esa tarde en primavera,
se amaban veinticuatro horas.
No muchas décadas pasaron, cuando
marchaban ante un juez, a firmar sus
ilusiones; un accidente despedazó,
aquellas letras de ambos nombres.
Se fundieron en una sola alma, en un
espíritu, sus dos cuerpos, no dejaron
de amarse, siendo sombras fantasmas,
besándose, visto por gentes de paso.
Volvió-se, leyenda muy comentada,
en el campo santo, erigieron estatua,
muy visitada multitud enamorados,
están ellos abrazados, en beso eterno.
respiro luego escribo
Su amor era una sombra soñolienta,
a bostezos despertando, sueño de
niños, amarse primer conocimiento
intuición de su cariño.
La luz de los años fue clareando sus
ensueños, al medio día de su vida,
descubrieron esa tarde en primavera,
se amaban veinticuatro horas.
No muchas décadas pasaron, cuando
marchaban ante un juez, a firmar sus
ilusiones; un accidente despedazó,
aquellas letras de ambos nombres.
Se fundieron en una sola alma, en un
espíritu, sus dos cuerpos, no dejaron
de amarse, siendo sombras fantasmas,
besándose, visto por gentes de paso.
Volvió-se, leyenda muy comentada,
en el campo santo, erigieron estatua,
muy visitada multitud enamorados,
están ellos abrazados, en beso eterno.
respiro luego escribo