Robert G
Poeta recién llegado
AMOR EN SILENCIO
Pálida
llegaste a mí un día,
trasnochada de prejuicios
y de miedos,
y así te tuve,
como se tiene a un capullo
cerrado e inerte.
No hubo palabras,
ni gemidos,
sólo una sombra
que pasó entre nosotros
petrificada,
y sin aliento.
Así te tuve,
y al apretarte sentí tu miedo
descalzo entre mi cuerpo
frío,
y desnudo.
Sentí tus manos
cerrándose con furia,
o con deseos,
y una sonrisa
nerviosa y transparente.
Luego, el negro olvido,
un largo compás de ritmos incoloros
un estertor de frases inconclusas,
una salvaje orgía de sentimientos
y luego
un gran silencio.
Pálida
llegaste a mí un día,
trasnochada de prejuicios
y de miedos,
y así te tuve,
como se tiene a un capullo
cerrado e inerte.
No hubo palabras,
ni gemidos,
sólo una sombra
que pasó entre nosotros
petrificada,
y sin aliento.
Así te tuve,
y al apretarte sentí tu miedo
descalzo entre mi cuerpo
frío,
y desnudo.
Sentí tus manos
cerrándose con furia,
o con deseos,
y una sonrisa
nerviosa y transparente.
Luego, el negro olvido,
un largo compás de ritmos incoloros
un estertor de frases inconclusas,
una salvaje orgía de sentimientos
y luego
un gran silencio.