Como el extremo de una cuerda,
sus fibras se van desgastando
por la rudeza del tiempo, así al amor
las dudas lo desgastan, tornándolo débil
como el sol inclemente desvanece el color
de las hojas, hojas secas que el fuego consume.
Pretendo que tu amor viva en mí, el humo
de este fuego no ahogue la vida del alma.
Quiero que me mires con esperanza,
no quiero dejarte sin piso y sin palabras
solo quiero que entiendas un corazón
lleno de sufrimientos lleno de llagas
por tanto desencanto, amores ilusos
cuyas heridas aun no cierran
se hacen más profundas, con el tiempo
un amor sincero podrá calmar
el calvario que mi corazón lleva.