REM
Poeta asiduo al portal
Es una noche fría de invierno
y aunque sea un día cálido de sol, no lo veo,
aunque él, estatua de plata, sonríe, no lo siento.
Profundos mundos acechan este cielo encarnado,
que quemado, comparte el llanto a la aurora perdida
de aquella amada dama que Belcebú arranco de sus brazos..
Esta perdido en la penumbra de los astros olvidados,
paralizado busca una luna que le devuelva la fuerza.
Su ensangrentada presencia, calavera envenenada de nostalgias,
se retuerce entre lamentos que sepulta en su soledad.
Sus lagrimas se convierten en nieve al tocar el suelo,
y su espíritu de hielo posee un acento azul celeste...
Lo admiro. Es tan bello. Me es imposible no caer rendida ante sus pies;
Y yo le pongo entre sus afiladas y cristalinas garras mi corazón...
Y yo le sirvo mi sangre en un cáliz translúcido bañado en ternura y cariño...
Y yo le susurro entre sollozos ahogados un febril te amo....
y sus lagrimas...solo se convierten en nieve al tocar el suelo.
Son pequeños copos de una gran tristeza que nunca podré ahuyentar
de su congelado sentimiento, dejando mi alma cubierta de una glacial dolencia.
Dagas de dolor y tristeza hacen derrumbar mi aliento y mi contemplación tiembla en la negrura
y él... con su mirada indiferente y perdida, fijada en el silencio, y en nada mas,
ha desaparecido...entre la niebla ofusca...
busco y busco entre las esquinas de las sombras muertas
y sus lagrimas ya no están...y su nieve se ha desvanecido.
y yo, sola, descubro un amor holocausto enterrado en nevisca blanca.
Rezo para que él se derrumbe en mis brazos,
rezo para que vuelva y desahogue sus lamentos,
rezo por besar sus heridas y ahuyentar su sufrimiento.
No amarlo es un invierno eterno en la oscuridad, y no llorar por su dolorido existir, es una lagrima perpetua que quema mi cara...
y aunque sea un día cálido de sol, no lo veo,
aunque él, estatua de plata, sonríe, no lo siento.
Profundos mundos acechan este cielo encarnado,
que quemado, comparte el llanto a la aurora perdida
de aquella amada dama que Belcebú arranco de sus brazos..
Esta perdido en la penumbra de los astros olvidados,
paralizado busca una luna que le devuelva la fuerza.
Su ensangrentada presencia, calavera envenenada de nostalgias,
se retuerce entre lamentos que sepulta en su soledad.
Sus lagrimas se convierten en nieve al tocar el suelo,
y su espíritu de hielo posee un acento azul celeste...
Lo admiro. Es tan bello. Me es imposible no caer rendida ante sus pies;
Y yo le pongo entre sus afiladas y cristalinas garras mi corazón...
Y yo le sirvo mi sangre en un cáliz translúcido bañado en ternura y cariño...
Y yo le susurro entre sollozos ahogados un febril te amo....
y sus lagrimas...solo se convierten en nieve al tocar el suelo.
Son pequeños copos de una gran tristeza que nunca podré ahuyentar
de su congelado sentimiento, dejando mi alma cubierta de una glacial dolencia.
Dagas de dolor y tristeza hacen derrumbar mi aliento y mi contemplación tiembla en la negrura
y él... con su mirada indiferente y perdida, fijada en el silencio, y en nada mas,
ha desaparecido...entre la niebla ofusca...
busco y busco entre las esquinas de las sombras muertas
y sus lagrimas ya no están...y su nieve se ha desvanecido.
y yo, sola, descubro un amor holocausto enterrado en nevisca blanca.
Rezo para que él se derrumbe en mis brazos,
rezo para que vuelva y desahogue sus lamentos,
rezo por besar sus heridas y ahuyentar su sufrimiento.
No amarlo es un invierno eterno en la oscuridad, y no llorar por su dolorido existir, es una lagrima perpetua que quema mi cara...