Noche en que las estrellas no brillaban
Noche en que las sombras no murmuraban
Con un simple hola fuiste toda mía
Mía y del viento, que te alejó de mis brazos
Te busque de mil formas y colores
Incluso en lugares inapropiados
Incluso en esos bares alejados
Tres risas y mil llantos escuché
Me dejé sumergir en el vértigo de lo desconocido
Me dejé caer en los sueños no soñados
En las en las almas sin pena
Y en el perfume de ese alcohol que todo destroza.
Grandes tiempos de lujuria sin placer
Calaveras uniformes de distintos mundos
Y versos de amor desaforado pero sin vida,
Inundaron mi espinado y roto corazón.
Volví cristal mis manos,
Me envolví en un llanto oculto,
Caí a lo más profundo de la miseria,
Me levante y seguí.
Congelé sentimientos, inundé pensamientos
Fumé de mi propio veneno y tomé de mi propia sangre
El hielo tapo mis ojos, mi razón, mi pasión
Caminé la vida y destrocé mis heridas.
Fui tan eterno como pude,
Fui tan breve que ni me viste
Llegué tan lejos que ni logre empezar
Y até mi suerte en el fondo del mar.
Amenacé a la muerte, la tuve en mis manos,
La miré a los ojos y me alejé.
Corrí por pasillos infinitos
Aplasté posibilidades de salvación.
Servido al puñal de la tempestad
Me dormí entre los aromas de tu perfume
Un instante de inmortalidad fuiste.
Y EN MI TATUADA QUEDASTE
Noche en que las sombras no murmuraban
Con un simple hola fuiste toda mía
Mía y del viento, que te alejó de mis brazos
Te busque de mil formas y colores
Incluso en lugares inapropiados
Incluso en esos bares alejados
Tres risas y mil llantos escuché
Me dejé sumergir en el vértigo de lo desconocido
Me dejé caer en los sueños no soñados
En las en las almas sin pena
Y en el perfume de ese alcohol que todo destroza.
Grandes tiempos de lujuria sin placer
Calaveras uniformes de distintos mundos
Y versos de amor desaforado pero sin vida,
Inundaron mi espinado y roto corazón.
Volví cristal mis manos,
Me envolví en un llanto oculto,
Caí a lo más profundo de la miseria,
Me levante y seguí.
Congelé sentimientos, inundé pensamientos
Fumé de mi propio veneno y tomé de mi propia sangre
El hielo tapo mis ojos, mi razón, mi pasión
Caminé la vida y destrocé mis heridas.
Fui tan eterno como pude,
Fui tan breve que ni me viste
Llegué tan lejos que ni logre empezar
Y até mi suerte en el fondo del mar.
Amenacé a la muerte, la tuve en mis manos,
La miré a los ojos y me alejé.
Corrí por pasillos infinitos
Aplasté posibilidades de salvación.
Servido al puñal de la tempestad
Me dormí entre los aromas de tu perfume
Un instante de inmortalidad fuiste.
Y EN MI TATUADA QUEDASTE