claudiorbatisti
claudiorbatisti
Maullando a la luna
me cubro de negro luciente,
cuando el viento
me confiesa su dolor.
Me aferro al destino
y lo entrego a mi amada.
Tómalo mujer
son mis labios,
que dibujan el eco
de una constelación,
donde la sombra cruel
camina famélica,
devorando fulgores
y sollozos de ausencia.
¿Que otra cosa robaré del cielo,
ahora que me despojo
de toda suerte clemente?
Amante del Sol
en la oscuridad está el impedimento,
viajo y lo repongo
para cada hora desesperada de la vida.
Amor mío,
en glaciares perennes
acomodo fragmentos de vidrio,
hasta que tu susurro
refleje la aurora boreal.
claudiorbatisti
me cubro de negro luciente,
cuando el viento
me confiesa su dolor.
Me aferro al destino
y lo entrego a mi amada.
Tómalo mujer
son mis labios,
que dibujan el eco
de una constelación,
donde la sombra cruel
camina famélica,
devorando fulgores
y sollozos de ausencia.
¿Que otra cosa robaré del cielo,
ahora que me despojo
de toda suerte clemente?
Amante del Sol
en la oscuridad está el impedimento,
viajo y lo repongo
para cada hora desesperada de la vida.
Amor mío,
en glaciares perennes
acomodo fragmentos de vidrio,
hasta que tu susurro
refleje la aurora boreal.
claudiorbatisti