cristina bajo
Poeta asiduo al portal
Tus ojos avellana
no comprenden mi miedo
porque lo disfrazo de mágico optimismo
por eso algunas veces los míos resultan revoltosos
y esquivan tu mirada directa y sin censuras.
Tus manos soñadoras
no entienden mis congojas
porque las revisto de infinita calma
por eso en ocasiones las mías ignoran tus caricias
y manifiestan hielo cuando buscan sólo agua.
Ni tus ojos, ni tus manos
entienden que al quererte
no puedo presentarme ante ti
acobardada,
Pero la burla de mí
que exijo a estos mis gestos
distorsiona una realidad que quizás
debería ser más lógica y más clara.
Y es que no acepto que mis sueños
se mueren con los tuyos
porque si confirmo esta tendencia amarga,
que nos obliga a distanciarnos sin rodeos,
...no haré sino firmar la muerte de mi alma.
Por eso me entretengo en dibujar otros resquicios,
otras posibilidades en un universo que avanza,
que de puro hipotético ni yo misma creo,
aunque al verme en tus ojos lo aspiro con las ganas
del moribundo que espera que el oxígeno
remonte la dureza de sus pulmones de escarcha.
Quizás tras esta vendrán otras primaveras
y volvamos a compartir emociones desbordadas
de un optimismo virginal, angelical y puro
como aquel que nos unió por primera vez con ansia.
Nunca quererte me costó un esfuerzo tan profundo,
tómalo pues como quien entrega su casa
que de puro escondida parece que esta fría
pero que revive al instante con tan solo tu mirada.
no comprenden mi miedo
porque lo disfrazo de mágico optimismo
por eso algunas veces los míos resultan revoltosos
y esquivan tu mirada directa y sin censuras.
Tus manos soñadoras
no entienden mis congojas
porque las revisto de infinita calma
por eso en ocasiones las mías ignoran tus caricias
y manifiestan hielo cuando buscan sólo agua.
Ni tus ojos, ni tus manos
entienden que al quererte
no puedo presentarme ante ti
acobardada,
Pero la burla de mí
que exijo a estos mis gestos
distorsiona una realidad que quizás
debería ser más lógica y más clara.
Y es que no acepto que mis sueños
se mueren con los tuyos
porque si confirmo esta tendencia amarga,
que nos obliga a distanciarnos sin rodeos,
...no haré sino firmar la muerte de mi alma.
Por eso me entretengo en dibujar otros resquicios,
otras posibilidades en un universo que avanza,
que de puro hipotético ni yo misma creo,
aunque al verme en tus ojos lo aspiro con las ganas
del moribundo que espera que el oxígeno
remonte la dureza de sus pulmones de escarcha.
Quizás tras esta vendrán otras primaveras
y volvamos a compartir emociones desbordadas
de un optimismo virginal, angelical y puro
como aquel que nos unió por primera vez con ansia.
Nunca quererte me costó un esfuerzo tan profundo,
tómalo pues como quien entrega su casa
que de puro escondida parece que esta fría
pero que revive al instante con tan solo tu mirada.