Rita Juarez Saravia
Poeta recién llegado
Mi amor inexorable,
se acrecenta en
silencios moribundos.
Vive tu nombre entre
el pecho y la garganta,
quebranta el llanto;
éste grito ahogado,
que muere mudo,
lacerando el alma.
En esta certidumbre
de amar, hay vida y
hay muerte, por igual.
Necia virtud,
la de dar, sin que
nada vuelva, en esta
desventura de amor
no correspondido,
mezcla de desconsuelo
y pena, de algarabía y
gozo.
Sentencia irrevocable:
la ineludible ansía,
el mortal insomnio y
el absurdo y absoluto
abismo.
Rita Juarez Saravia
se acrecenta en
silencios moribundos.
Vive tu nombre entre
el pecho y la garganta,
quebranta el llanto;
éste grito ahogado,
que muere mudo,
lacerando el alma.
En esta certidumbre
de amar, hay vida y
hay muerte, por igual.
Necia virtud,
la de dar, sin que
nada vuelva, en esta
desventura de amor
no correspondido,
mezcla de desconsuelo
y pena, de algarabía y
gozo.
Sentencia irrevocable:
la ineludible ansía,
el mortal insomnio y
el absurdo y absoluto
abismo.
Rita Juarez Saravia