Sin dulces mis manos,
encantos que se van,
presa como la golondrina
en ramas del desdén.
Cubre manto morazul
empapado de luciérnagas
a las doce campanadas
a mi dulce perdido.
El pañuelo y la rosa
ensortijado en las olas
siempre navega
a las manos de los reyes colorados
que me arrebataron
a mi hermoso suspiro.
Embarrado con la cándida
soledad, muerdo fango
en los años minuteros
de mi fúnebre libertad.
Preso era feliz,
en rejas de sus besos
esplendorosas estrellas dibuje.
Ahora triste sin celdas
se mueren mis cartas.
Ahora mis leyendas
humo se convierten
y sin rimas
muerto permanezco en la boca
del lobo, hecho
un desierto de sufrimiento.
Hoy vi la luna
cerca a mis ojos
y la sentí en mis manos,
hoy sentí el azote del frio
y la muerte del verano,
hoy la bese
y se desvaneció en ramos
cuando me dijo te amo.
encantos que se van,
presa como la golondrina
en ramas del desdén.
Cubre manto morazul
empapado de luciérnagas
a las doce campanadas
a mi dulce perdido.
El pañuelo y la rosa
ensortijado en las olas
siempre navega
a las manos de los reyes colorados
que me arrebataron
a mi hermoso suspiro.
Embarrado con la cándida
soledad, muerdo fango
en los años minuteros
de mi fúnebre libertad.
Preso era feliz,
en rejas de sus besos
esplendorosas estrellas dibuje.
Ahora triste sin celdas
se mueren mis cartas.
Ahora mis leyendas
humo se convierten
y sin rimas
muerto permanezco en la boca
del lobo, hecho
un desierto de sufrimiento.
Hoy vi la luna
cerca a mis ojos
y la sentí en mis manos,
hoy sentí el azote del frio
y la muerte del verano,
hoy la bese
y se desvaneció en ramos
cuando me dijo te amo.