Es imposible mandar en el corazón,
como absurdo es decirle a quien querer,
que tedioso es repetir la misma canción,
acertando en la letra, que nunca podrá ser.
Difícil es aceptar que no te quiera,
que no corresponda a tu cariño,
un cariño que jamás te pidiera,
y que te deja llorando
como lo hace un niño.
Y sin embargo,
no te arrepientes de haberle querido,
ni de encontrar en su amor sólo decepciones,
lo que pareciera que fue tiempo perdido,
fue en la vida una lluvia de ilusiones.
Y a esa persona que no se fijará en ti jamás,
no le puedes guardar ningún rencor,
es triste, pero no puedes hacer más,
que pensarle siempre
como un platónico amor.
::