Te contaré una breve historia...
..."De la noche a la mañana cambió su vida. Su esposa en el hospital había parido de cesárea a una hermosa niña, sin embargo, su condición era grave después del que sería un bello acontecimiento, se iba. había cumplido su palabra "¡Así muera y contra todo mal presagio por el grave pronóstico del médico, te daré en los brazos a tu hijo o hija, te lo juro!". Ella había padecido lo que para otros sería un infierno: preclamsia, diabetes gestacional, problemas renales, presión arteriala alta y por si fuera poco...una deformación cardiaca producida por un grave mal de la infancia: fiebre reumática. La nena nació sin detectársele nada en su salud. "Es un milagro", dijeron los gineco-obstetras. Le dió por primera vez el pecho y le amamantó con todo su amor. Se miró aun más grave. Contrajo Sthapylococcus aureus, mismo que aprovechando su fragilidad, comenzó a devorarle el mismo seno con que dió solo una vez de comer a su criatura. Su seno se deformó por la inmensa cantidad de pus. Le operaron de urgencia. Todo se acababa dramáticamente frente a sus ojos. "¡Te encargo mis niños, ya no puedo más...te amo!" Dijo ella débilmente ya casi sin fuerzas... Pero el luchó por derrotar a la muerte que le quería arrebatar a su esposa, he hizo todo lo que solo el inconmensurable y verdadero amor puede hacer salvándola y arrancándola de sus garras. La entregó por fin a sus pequeños hijos y hoy es tan dichoso que pregona en su poesía que les ama, agradeciendo al cielo por cada segundo que pasa y es feliz a su lado"...
Ella había terminado su martirio y cumplido su promesa, la cual esperó hospitalizada durante el embarazo: cinco meses tres semanas, dos días y diez horas con cuarenta y cinco minutos para que así fuera.
Un placer el saludarte Poeta Vital:
anthua62