Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se unieron nuestros pensamientos,
aun con la diferencia de nuestras verdades.
Me quede varada en tus ojos,
como delante de un abismo.
Ante dos caminos me hizo elegir el destino.
El uno, de dolor me sangra,
me abre el pecho a jirones.
Aun la lluvia produce dolor en las heridas.
Pero en ese camino, estás tú...
En el otro, aun delicado y lleno risas,
no te hallo,
y yo…
yo sin ti no me encuentro.
Estos poemas de sangre que
de mis labios brotan,
solo son retazos de un amor eterno que
del alma en suspiros florece.
No encuentro otra forma de respirarlos,
sino cuando a ratos,
me arrastra la voluntad del poeta.
Me sacude y de mis dedos nacen letras.
Y son estos versos sin rima,
único puente entre tú y yo.
Son estos sonidos de mis labios
el único testigo fiel,
de la batalla que en mi corazón se libra.
Mas, aun sabiendo que mi vida
no alcanzará la felicidad que espera,
me conforta la certeza de que,
si no en ésta, en otra vida,
podré mirarte con detenimiento.
Contemplar tu sonrisa que en otro tiempo
abrió todas mis puertas,
derribó todos mis muros.
Dejando sin vigilancia mi espacio,
me batí en duelo con todas mis voluntades.
Y no hubo rival frente a ti.
Es el amor que me ciega,
o quizá necesito la crueldad del sentimiento.
Amar mas allá.
Mucho más allá de lo visible.
No quedándome en la trastienda.
Quiero el campo abierto,
aunque llegue sin fuerzas,
aunque sólo un instante pueda verte,
habrá valido la pena.
Y todo lo que gané,
en tiempos de lucha,
de guerra y de sangre,
daré por bueno perder,
por el tiempo de amarte…
SHA.