Enrique Quiroz Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
AMOR SONÁMBULO
Caminabas dormida y te encontré;
tu belleza rondaba apetecible,
y al mirarte desnuda, irresistible,
sin pensarlo dos veces, ¡te besé!.
Y admirando tu cuerpo tan hermoso;
te adoré de la piel al pensamiento,
te besé y relamí, tierno y goloso,
disfrutando tus montes suculentos,
y a mi cetro de amor dulce y fogoso,
lo encielaron tus labios opulentos.
Muy dormida mirabas a mis ojos,
y sonriente pensabas que era un sueño;
fui tu amante, tu rey, tu entero dueño
y en tus brazos reinaron mis antojos.
Bella niña, tu amor me has entregado
y el placer que de noche en ti encontré
en tu cuerpo sonámbulo adorado,
en mis sueños por siempre adoraré
y es por eso, que hoy temo adormilado,
que algún día sin ti, ¡despertaré! .
Autor:
Enrique Quiroz Castro
21 de Abril del 2009
Piura. Perú.
Caminabas dormida y te encontré;
tu belleza rondaba apetecible,
y al mirarte desnuda, irresistible,
sin pensarlo dos veces, ¡te besé!.
Y admirando tu cuerpo tan hermoso;
te adoré de la piel al pensamiento,
te besé y relamí, tierno y goloso,
disfrutando tus montes suculentos,
y a mi cetro de amor dulce y fogoso,
lo encielaron tus labios opulentos.
Muy dormida mirabas a mis ojos,
y sonriente pensabas que era un sueño;
fui tu amante, tu rey, tu entero dueño
y en tus brazos reinaron mis antojos.
Bella niña, tu amor me has entregado
y el placer que de noche en ti encontré
en tu cuerpo sonámbulo adorado,
en mis sueños por siempre adoraré
y es por eso, que hoy temo adormilado,
que algún día sin ti, ¡despertaré! .
Autor:
Enrique Quiroz Castro
21 de Abril del 2009
Piura. Perú.
::