poetshadee
Poeta recién llegado
Tus ojos tienen el café de las mañanas,
y tu amor las sábanas de la noche.
En mi sonrisa se esconden infinitos te amo,
y en tu sonrisa recuerdo lo que amo.
Siento que sueño despierta cuando te encuentro,
y cuando me miras, siento un atrevimiento.
Todo me gira, me muero y revivo,
porque en ti todo es tan vivo.
Tu cabello desordenado
desordena también mis palabras.
Perdón por no poder explicar
por qué siento demasiado,
pero tus ojos me besaron,
y desde entonces no los he olvidado.
Tenemos una cita pendiente
con fecha y hora,
porque esto se siente diferente,
y quizás es porque soy escritora
y no he parado de escribir sobre tus ojos.
¡Esos ojos!
Esos ojos que no gritan, pero dicen demasiado,
siembran en mí sentimientos caprichosos.
¿Qué no daría por esos ojos que me besaron?
Tienes esos ojos que, cuando sonríes,
enciendes el cielo y todo lo prendes,
y yo, perdida, no sé si mirarte más
o cerrar los míos para guardar el instante.
Tienes esos ojos tan tuyos, tan míos,
donde el amor se nombra y el huracán despierta.
Aún te amo, amor, en versos tardíos,
porque hasta el cielo sonríe cuando me miras con esos ojos.
y tu amor las sábanas de la noche.
En mi sonrisa se esconden infinitos te amo,
y en tu sonrisa recuerdo lo que amo.
Siento que sueño despierta cuando te encuentro,
y cuando me miras, siento un atrevimiento.
Todo me gira, me muero y revivo,
porque en ti todo es tan vivo.
Tu cabello desordenado
desordena también mis palabras.
Perdón por no poder explicar
por qué siento demasiado,
pero tus ojos me besaron,
y desde entonces no los he olvidado.
Tenemos una cita pendiente
con fecha y hora,
porque esto se siente diferente,
y quizás es porque soy escritora
y no he parado de escribir sobre tus ojos.
¡Esos ojos!
Esos ojos que no gritan, pero dicen demasiado,
siembran en mí sentimientos caprichosos.
¿Qué no daría por esos ojos que me besaron?
Tienes esos ojos que, cuando sonríes,
enciendes el cielo y todo lo prendes,
y yo, perdida, no sé si mirarte más
o cerrar los míos para guardar el instante.
Tienes esos ojos tan tuyos, tan míos,
donde el amor se nombra y el huracán despierta.
Aún te amo, amor, en versos tardíos,
porque hasta el cielo sonríe cuando me miras con esos ojos.
Última edición: