Violeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Amor!
Me voy con tu aroma de almendra,
con las horas de tu sonrisa,
que es mi bendito retrato.
¡Amor!
¿Habrán las gardenias
besado el retoño de tus pies?
Y las palabras fluyen
como marea de abecedario,
y un diluvio viaja en mis ojos.
Quedan intactos
nuestros sueños
en lo pretérito,
en las estaciones del tiempo,
en miles de madrugadas mudas
que sólo supieron nombrarte,
en esta ausencia de pájaros.
Y aún me habita tu ser,
tan tuyo, tan mío,
en este universo desnudo de amor.
Me voy con tu aroma de almendra,
con las horas de tu sonrisa,
que es mi bendito retrato.
¡Amor!
¿Habrán las gardenias
besado el retoño de tus pies?
Y las palabras fluyen
como marea de abecedario,
y un diluvio viaja en mis ojos.
Quedan intactos
nuestros sueños
en lo pretérito,
en las estaciones del tiempo,
en miles de madrugadas mudas
que sólo supieron nombrarte,
en esta ausencia de pájaros.
Y aún me habita tu ser,
tan tuyo, tan mío,
en este universo desnudo de amor.
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