Amor...
En donde el día amansa su claridad
y ofrece en su mañana, íntima, la luz
a la certidumbre de los abrazos.
Allá, en el aire de la noche, donde
el ser aventa plegarias de insomnio
hilvanando el deseo en su penumbra.
Amor
En donde todo hálito de pureza
transciende en vuelo a su propia veleidad
ofreciéndose inerme a la caricia:
inmaculado pliegue de la entraña;
transparencia del tacto, en extrañeza
de sí mismo, y la piel que desconoce
el ignoto secreto de su albura.
Amor
en el recuerdo: transito velado
hacia tus venas, prístina querencia
asida al pretil de esta luz que fecha
el parto de tu voz sobre mi mente ;
de esa voz que engendra, leve, su tono
para se levemente en el susurro,
mena de tu boca para mis sienes.
Amor
En el concepto o la palabra a solas
- diáfana, a la intemperie de las sílabas-
que en desnudez advierte su semántica
y, en el rubor de cuanto significa,
nos desvela este breviario del AMOR.
En donde el día amansa su claridad
y ofrece en su mañana, íntima, la luz
a la certidumbre de los abrazos.
Allá, en el aire de la noche, donde
el ser aventa plegarias de insomnio
hilvanando el deseo en su penumbra.
Amor
En donde todo hálito de pureza
transciende en vuelo a su propia veleidad
ofreciéndose inerme a la caricia:
inmaculado pliegue de la entraña;
transparencia del tacto, en extrañeza
de sí mismo, y la piel que desconoce
el ignoto secreto de su albura.
Amor
en el recuerdo: transito velado
hacia tus venas, prístina querencia
asida al pretil de esta luz que fecha
el parto de tu voz sobre mi mente ;
de esa voz que engendra, leve, su tono
para se levemente en el susurro,
mena de tu boca para mis sienes.
Amor
En el concepto o la palabra a solas
- diáfana, a la intemperie de las sílabas-
que en desnudez advierte su semántica
y, en el rubor de cuanto significa,
nos desvela este breviario del AMOR.