Diana Kent
Poeta recién llegado
Bucea el alma
costeros escondrijos clamando
a la memoria que no duerme.
Pérfido destino
tras feroz batalla
yerguen iracundas voces.
En el cáliz
de unas risas festejan
el tumulto vano
del adiós hacia otra jungla.
Virtual bonanza
del quererme
fatal
antojo.
Cruzar la metrópoli
a galope tendido del recuerdo.
Eremítico peñasco
la talla
de cualquier nombre.
Continuo temer
por levitar duelos
a empellones.
Desgarro
al equivocarse
por
retazos de olvido.
En hieráticas
arenas
movedizas
mengua
por doquier
clandestina
cenestesia.
costeros escondrijos clamando
a la memoria que no duerme.
Pérfido destino
tras feroz batalla
yerguen iracundas voces.
En el cáliz
de unas risas festejan
el tumulto vano
del adiós hacia otra jungla.
Virtual bonanza
del quererme
fatal
antojo.
Cruzar la metrópoli
a galope tendido del recuerdo.
Eremítico peñasco
la talla
de cualquier nombre.
Continuo temer
por levitar duelos
a empellones.
Desgarro
al equivocarse
por
retazos de olvido.
En hieráticas
arenas
movedizas
mengua
por doquier
clandestina
cenestesia.