Alorxiel
Poeta recién llegado
<b></b>
Estalla mi mente en la imaginación de frondosos parajes,
Ocultos bajo selva prosaica de matices literatos,
Aquí es cuando mis ojos se remecen a lo absurdo,
Y es mi obligación intentar cerrarlos.
No soy mas que un tétrico mortal
Danzando bajo tus húmedos pies de barro.
Reconoce mi presencia y mira hacia los suelos,
Que aquí me encuentro yo, acostado a tu lado.
Se que ya no estas en mis brazos,
Ahora soy cicatriz en tu regazo,
Solo soy un loco en la luna,
Desgarrando mi infamia a pedazos.
Quítame la vida, tempestad de llanto perenne
Si ya una vez destruiste mi memoria a hachazos.
Déjame una vez mas recordar su nombre,
Déjame por fin despertar a su lado.
Hoy evoco tu figura a los cielos,
Mientras melodías de arpa hacen eco en mis oídos,
Hoy soy feliz con tu recuerdo
Hoy solo soy pan que acompañas con vino.
Amy es tu nombre, aun lo recuerdo,
Intacto vive en cada uno de mis sueños,
Que aunque sé que para ti soy solo un recuerdo muerto,
Aun eres mi muza, la Galatea de mis dedos.
Aquella parábola de anécdotas inconclusas,
Semifusas vividas de acordes obsoletos,
Simplemente una mescolanza de alegrías,
En un panal de besos muertos.
Amy
Estalla mi mente en la imaginación de frondosos parajes,
Ocultos bajo selva prosaica de matices literatos,
Aquí es cuando mis ojos se remecen a lo absurdo,
Y es mi obligación intentar cerrarlos.
No soy mas que un tétrico mortal
Danzando bajo tus húmedos pies de barro.
Reconoce mi presencia y mira hacia los suelos,
Que aquí me encuentro yo, acostado a tu lado.
Se que ya no estas en mis brazos,
Ahora soy cicatriz en tu regazo,
Solo soy un loco en la luna,
Desgarrando mi infamia a pedazos.
Quítame la vida, tempestad de llanto perenne
Si ya una vez destruiste mi memoria a hachazos.
Déjame una vez mas recordar su nombre,
Déjame por fin despertar a su lado.
Hoy evoco tu figura a los cielos,
Mientras melodías de arpa hacen eco en mis oídos,
Hoy soy feliz con tu recuerdo
Hoy solo soy pan que acompañas con vino.
Amy es tu nombre, aun lo recuerdo,
Intacto vive en cada uno de mis sueños,
Que aunque sé que para ti soy solo un recuerdo muerto,
Aun eres mi muza, la Galatea de mis dedos.
Aquella parábola de anécdotas inconclusas,
Semifusas vividas de acordes obsoletos,
Simplemente una mescolanza de alegrías,
En un panal de besos muertos.
::