Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
ANACRÓNICO
Triste;
triste y ya sin fuerzas
no le consuela el amanecer diario,
ni de las noches el descanso
que no es tal.
Solo;
porque no quiere más compañía
que las horas que amontona,
y son tantas
que no podría abarcar tanto recuerdo.
Contrariado;
no comprende el beneficio de la muerte
ni el de la vida;
tampoco el de la duda.
Triste;
triste y ya sin fuerzas
no le consuela el amanecer diario,
ni de las noches el descanso
que no es tal.
Solo;
porque no quiere más compañía
que las horas que amontona,
y son tantas
que no podría abarcar tanto recuerdo.
Contrariado;
no comprende el beneficio de la muerte
ni el de la vida;
tampoco el de la duda.