Madeline
Poeta asiduo al portal
Andando por tu piel perdí la cuenta
y me encontré de nuevo en la mañana:
toqué tu corazón mil veces vivo,
besé tu infancia
y así como los huesos que se visten
con carne y con palabras,
vestí tus labios con fuego de hace siglos
hasta que el polvo del amor se durmió en tu mirada.
Pajaros de tus ojos gimieron cielo arriba
escribiendo en el vuelo de tus alas,
terrible corazón que tengo tras tu lengua
y detrás del fragor de tu garganta.
Todo lo eres cuando estas conmigo
y yo contigo pulso noche y alba:
canción que se enternece en nuestros dedos
si la roza el fragores la nostalgia.
Todo se nos presenta en aire y tierra,
se nos da cara a cara
y es el sol del paraíso sangre adendro
con la propia maravilla que es el alma.
Porque andando por tu piel supe del tiempo,
de toda la alegría y sustancia:
otoño y primavera que retornan a los brazos
sabiamente y con ansias,
luz de luna que rasga con su cuerpo
cada página que pasa.
Y andando por tu piel
perdí la cuenta
y entendí...
que la vida me llamaba.