Esclavo de otros ojos, tu rostro pierdo.
El amor del mundo tuyo
ese que no es capaz de ser
te oculta de mí, sustrayendo tu luz
dejándome en la multitud
huellas
huellas... para pasos errantes.
Y a destiempo llego
al mismo andén que tú...
al andén de las diez
de la mano del tiempo enemigo.
No puedo quedar atrás
anudando la vida
ni siquiera enlazando árboles
con lo que mi sombra, sin mí
pretende marchar.
Aunque inocente...
sigo buscándote.
El amor del mundo tuyo
ese que no es capaz de ser
te oculta de mí, sustrayendo tu luz
dejándome en la multitud
huellas
huellas... para pasos errantes.
Y a destiempo llego
al mismo andén que tú...
al andén de las diez
de la mano del tiempo enemigo.
No puedo quedar atrás
anudando la vida
ni siquiera enlazando árboles
con lo que mi sombra, sin mí
pretende marchar.
Aunque inocente...
sigo buscándote.
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