Lo vi en su silla
-Su última propiedad-
alejado y medio muerto,
esperando una limosna de la vida
mientras sus venas cada vez más
se pegaban a la piel
y sus ojos se hacían más pequeños,
que bálsamo tan amargo
en tus entrañas y
que dulce en tu sangre,
sin hijos, sin pies
y en tu ataúd
-si es que lo tuviste -
solo con tu silencio
sepultaste tu abandono
huérfano solitario.
Quizá trinidad se compadeció de ti
alejándote antes de verte
que te trozaras más
y siguieras
abandonado a esa silla
-Su última propiedad-
alejado y medio muerto,
esperando una limosna de la vida
mientras sus venas cada vez más
se pegaban a la piel
y sus ojos se hacían más pequeños,
que bálsamo tan amargo
en tus entrañas y
que dulce en tu sangre,
sin hijos, sin pies
y en tu ataúd
-si es que lo tuviste -
solo con tu silencio
sepultaste tu abandono
huérfano solitario.
Quizá trinidad se compadeció de ti
alejándote antes de verte
que te trozaras más
y siguieras
abandonado a esa silla