Huesos
Poeta recién llegado
Utilicé todas las estrellas y los mares en tus ojos
y con esmero imaginé cada detalle de tu cuerpo.
Entrelace cada uno de tus cabellos con las agujas del cielo
y lo cepille día y noche para ver crecerlo
y te di mi felicidad, toda ella; se las di a tu sonrisa y a tu alma.
-Y créeme, no me arrepiento-
Pero, solo soy un viejo que no pudo darte algo más,
no pude darte sentimientos, no te di el don de amar.
Creí, vagamente creí y pensé que podía ser como Dios
y mírame ahora, la verdad quise pero no pude serlo.
Quise tenerte en mis brazos y experimentar mil emociones,
quería hacerte real, de carne y hueso; alguien de verdad.
-Que tristeza... que impotencia y desesperación-
¿Y sabes algo? aunque haya lo haya intentado
Tú en mi mente todo el amor me has dado.
Me hiciste el hombre más feliz, alguien importante.
Me hiciste el inventor de nuestro amor.
Cuanto me gustaría poder tenerte otra vez aquí, a mi lado
pero, ya no puedo si quiera recordar más, tan solo un poco.
Ángel de mi creación me has dado la razón por la cual imaginarte,
por la cual pensarte y trabajarte.
Enseñarme a que puedo estar solo mil veces
pero contigo en esta palpitante tristeza.
Saber que nada es para siempre y el fin nos asecha
-Acecha a cualquiera-
y que podemos colisionar en cualquier momento.