Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Madrugada del deseo,
que besando esta mi boca;
en tu mano mi latido
que te llama, que te nombra…
Sin alas de Angel vuelas alto
después te posas a la orilla del pudor;
pudor guardado en montañas caribeñas
donde solo toca el sol;
es ahí donde libras tus afanes,
donde surgen tus embates suaves
que provocan mi canción de amor,
cascabelitos surgen de mi voz
y en susurros el corazón te llama;
madrugada del deseo,
remolinos sin dolor, brisas delicadas,
torrentes de lava,
champagne escarchada,
donde nos fundimos dos;
me vuelvo caracola despeinada,
en baile de madrugada;
después me desplazo en alharaca
a tu ribera ardiente;
desborde natural
eres, soy, somos;
¡Eso creo hoy!
Mary C. López
*Porque en madrugadas de deseo, hay seres que sin ser Angeles
te llevan consigo a la gloria… Desde mi corazón para ti.
Gracias por nuestras noches juntos.
que besando esta mi boca;
en tu mano mi latido
que te llama, que te nombra…
Sin alas de Angel vuelas alto
después te posas a la orilla del pudor;
pudor guardado en montañas caribeñas
donde solo toca el sol;
es ahí donde libras tus afanes,
donde surgen tus embates suaves
que provocan mi canción de amor,
cascabelitos surgen de mi voz
y en susurros el corazón te llama;
madrugada del deseo,
remolinos sin dolor, brisas delicadas,
torrentes de lava,
champagne escarchada,
donde nos fundimos dos;
me vuelvo caracola despeinada,
en baile de madrugada;
después me desplazo en alharaca
a tu ribera ardiente;
desborde natural
eres, soy, somos;
¡Eso creo hoy!
Mary C. López
*Porque en madrugadas de deseo, hay seres que sin ser Angeles
te llevan consigo a la gloria… Desde mi corazón para ti.
Gracias por nuestras noches juntos.
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