Ángel mío
Provienes del aire, apacible, calmo y esencial,
De la humedad que se posa suavemente en mi piel.
Eres ángel , amor mío, placer incalculable y dulce miel.
Fui con tu cuerpo a fundirme y nacer,
Las estrellas has bajado en esa noche muriendo a mis pies,
Rondas que no terminaron y jamás lo irán a hacer
Dejaste las huellas marcadas con fuego vivo
En el fondo de mi alma que ya te extraña,
Fugados en un sueño real como el sonido de aquel suspiro.
Hombre pequeño de gran rareza,
Es tu mirada la que roba por momentos mi presencia
Que se escabulle contigo, en tu ausencia.