Felipe Castro Quiles
Poeta recién llegado
Perdida luz que mi tiniebla apaga,
desaparece, o matarás mi muerte;
el llanto gris que del desierto vierte,
solo lo nutre oscuridad sagrada.
Siniestra duda que mi atención enfada
haz de la noche impenetrable escudo
de mi dolor intenso dudo,
con tentaciones atolondradas.
¡Siniestro Azrael, que tu cruel campana,
anuncie el fin de mi espantosa huida!
Que quiero llanto, quiero salida,
de negras penas; creencias vanas.
desaparece, o matarás mi muerte;
el llanto gris que del desierto vierte,
solo lo nutre oscuridad sagrada.
Siniestra duda que mi atención enfada
haz de la noche impenetrable escudo
de mi dolor intenso dudo,
con tentaciones atolondradas.
¡Siniestro Azrael, que tu cruel campana,
anuncie el fin de mi espantosa huida!
Que quiero llanto, quiero salida,
de negras penas; creencias vanas.