Angustia
Ya jamás habrá un mañana
Que reviva las pasiones
Impregnadas de ilusiones
Que han quedado sepultadas;
Solo quedan asinados
Bajo sueños jubilosos
aquellos hechos hermosos
arraigados en el alma.
I
Ver ,oir y sentir,
Un corazón opacado,
Por el manto del pasado
Que el presente recubre
Quebrantando lo salubre
que la vida le ha brindado
es abrir un abismo
de tortura y masoquismo
es vivir olvidando
lo que el tiempo se ha llevado.
II
El sol de mi era extingue,
su ocaso en el occidente
entregándome así a la muerte
con luto, pena y aflicción,
pero también desilusión
por no haber cumplido en vida
la utopía mas querida:
“vuestros ojos volver a ver
¡OH! Señora bendita”
III
El recuerdo hoy me reclama
los momentos de dulzura,
que por una desventura
me han tratado tan cruelmente
agolpándose en la mente
son tormento y angustia.
IV
¡OH! Cuan bellos instantes
compartió mi alma en ella ,
amparada por la estrella
del amor tan impetuoso
diligente y tormentoso
como el mar de primavera,
que humedece la rivera
de los años armoniosos.
V
¡OH! Cuan gratas alegrías
de aquellos remotos días.
Vuestros ojos diáfanos luceros
Acrisolados diamantes,
grandes ,tristes ,errantes
hechizaron con fortuna;
cual el sol a la luna
ha este loco aventurero
que sin saber su sendero
manifestarse vio,
todo aquello que evadió
en eras de insipiencia:
“Perfección, dulzura e inocencia”
cualidades de mujer
ofreciendo sin saber
ante un designio divino
el corazón agudo y ladino
a sus pies sin querer.
VI
¡ay! Que tiempos aquellos
en que yo me desvivía
por la dulce melodía
de su voz tan confortable;
¡ay! Que sincera y amable
estremecía al corazón
con el mas hermoso son
extasiando a los sentidos
que en un todo comprometidos
se ofrendaban al amor.
VII
Risas sueños anhelanzas
Abrasaban mi destino
Perpetuando la esperanza
de los años venideros;
Ruegos al Dios del cielo
protegieron la armonía
que acunaba cada día
nuestro amor tan pasajero.
VIII
¡ay! Como suenan hoy
los ecos de antaño.
Milenios cada años
va cursando el reloj
y al compás del tic-toc
irrumpen reminiscencias
de esas cándidas vivencias
que el ayer nos dejo.
Añorando aquellos otoños
os voy a contar relato,
de esos días tan gratos
que mi esencia rememora
a cada minuto, a cada hora
con amargos pensamientos
por los vastos sentimientos
de mi alma soñadora.
IX
-Y dice:
Huérfano desde niño,
abandonado en un monasterio
fue creciendo el misterio
que envuelve la llegada
de mi ser a la morada
de los frailes franciscanos;
padres ,amigos y hermanos
cuya amplia benevolencia
cobijo aquella inocencia
de mis años mas tempranos.
Adoptado por ellos ,
Vio mi alma nacer
su primer amanecer
en aquella abadía
que imponente se erguía
en las tierras de san Lorenzo,
propiciando así el comienzo
de una larga historia
que alboroza mi memoria
hasta en este cruel momento.
X
Conforme el tiempo avanzaba
Enclaustrado en aquel cenobio
Herencia recibía
mi mente día a día
vastos conocimientos
eran los alimentos
de un carácter venturoso
alegre e ingenioso,
que al alero de los monjes
valores adquiría:
Justicia, bondad e hidalguía
palpitaban en mi pecho,
afable y fecundo lecho
de aquellas emociones;
cual cofre que atesora
las alhajas de Dios
iba mi alma en pos
de cosas espirituales,
cosas nada banales
que reforman la esencia
con amor y paciencia
aptitud e idealismo,
alejando el materialismo
de la vida intransigente
que llena de vicios la mente
apartándola de su juicio.
Sin embargo una vieja duda
Perturbaba mis pensamientos
profiriéndole argumentos
cada noche se presentaba
y a mi alma interpelaba
aguardando explicación
que aplacara el corazón
colmado de incertidumbre
por el fuego que esa lumbre
encendiera en la razón:
¿qué insensata ha dejado
como bulto abandonado
el fruto de su vientre
a quien quien quiera que lo encuentre?
Preguntabase cada noche
mi conciencia inquisitiva
cuerda pero cautiva
de aquel afanoso enigma
que como incesante estigma
maltratara mi alma;
traspasando al presente
la herencia inconsciente
de entender los matices
que a mis viejas raíces
oprimieran al grado de dejarme exiliado.
continuara.....
:::banana:::
:::hug:::
Ya jamás habrá un mañana
Que reviva las pasiones
Impregnadas de ilusiones
Que han quedado sepultadas;
Solo quedan asinados
Bajo sueños jubilosos
aquellos hechos hermosos
arraigados en el alma.
I
Ver ,oir y sentir,
Un corazón opacado,
Por el manto del pasado
Que el presente recubre
Quebrantando lo salubre
que la vida le ha brindado
es abrir un abismo
de tortura y masoquismo
es vivir olvidando
lo que el tiempo se ha llevado.
II
El sol de mi era extingue,
su ocaso en el occidente
entregándome así a la muerte
con luto, pena y aflicción,
pero también desilusión
por no haber cumplido en vida
la utopía mas querida:
“vuestros ojos volver a ver
¡OH! Señora bendita”
III
El recuerdo hoy me reclama
los momentos de dulzura,
que por una desventura
me han tratado tan cruelmente
agolpándose en la mente
son tormento y angustia.
IV
¡OH! Cuan bellos instantes
compartió mi alma en ella ,
amparada por la estrella
del amor tan impetuoso
diligente y tormentoso
como el mar de primavera,
que humedece la rivera
de los años armoniosos.
V
¡OH! Cuan gratas alegrías
de aquellos remotos días.
Vuestros ojos diáfanos luceros
Acrisolados diamantes,
grandes ,tristes ,errantes
hechizaron con fortuna;
cual el sol a la luna
ha este loco aventurero
que sin saber su sendero
manifestarse vio,
todo aquello que evadió
en eras de insipiencia:
“Perfección, dulzura e inocencia”
cualidades de mujer
ofreciendo sin saber
ante un designio divino
el corazón agudo y ladino
a sus pies sin querer.
VI
¡ay! Que tiempos aquellos
en que yo me desvivía
por la dulce melodía
de su voz tan confortable;
¡ay! Que sincera y amable
estremecía al corazón
con el mas hermoso son
extasiando a los sentidos
que en un todo comprometidos
se ofrendaban al amor.
VII
Risas sueños anhelanzas
Abrasaban mi destino
Perpetuando la esperanza
de los años venideros;
Ruegos al Dios del cielo
protegieron la armonía
que acunaba cada día
nuestro amor tan pasajero.
VIII
¡ay! Como suenan hoy
los ecos de antaño.
Milenios cada años
va cursando el reloj
y al compás del tic-toc
irrumpen reminiscencias
de esas cándidas vivencias
que el ayer nos dejo.
Añorando aquellos otoños
os voy a contar relato,
de esos días tan gratos
que mi esencia rememora
a cada minuto, a cada hora
con amargos pensamientos
por los vastos sentimientos
de mi alma soñadora.
IX
-Y dice:
Huérfano desde niño,
abandonado en un monasterio
fue creciendo el misterio
que envuelve la llegada
de mi ser a la morada
de los frailes franciscanos;
padres ,amigos y hermanos
cuya amplia benevolencia
cobijo aquella inocencia
de mis años mas tempranos.
Adoptado por ellos ,
Vio mi alma nacer
su primer amanecer
en aquella abadía
que imponente se erguía
en las tierras de san Lorenzo,
propiciando así el comienzo
de una larga historia
que alboroza mi memoria
hasta en este cruel momento.
X
Conforme el tiempo avanzaba
Enclaustrado en aquel cenobio
Herencia recibía
mi mente día a día
vastos conocimientos
eran los alimentos
de un carácter venturoso
alegre e ingenioso,
que al alero de los monjes
valores adquiría:
Justicia, bondad e hidalguía
palpitaban en mi pecho,
afable y fecundo lecho
de aquellas emociones;
cual cofre que atesora
las alhajas de Dios
iba mi alma en pos
de cosas espirituales,
cosas nada banales
que reforman la esencia
con amor y paciencia
aptitud e idealismo,
alejando el materialismo
de la vida intransigente
que llena de vicios la mente
apartándola de su juicio.
Sin embargo una vieja duda
Perturbaba mis pensamientos
profiriéndole argumentos
cada noche se presentaba
y a mi alma interpelaba
aguardando explicación
que aplacara el corazón
colmado de incertidumbre
por el fuego que esa lumbre
encendiera en la razón:
¿qué insensata ha dejado
como bulto abandonado
el fruto de su vientre
a quien quien quiera que lo encuentre?
Preguntabase cada noche
mi conciencia inquisitiva
cuerda pero cautiva
de aquel afanoso enigma
que como incesante estigma
maltratara mi alma;
traspasando al presente
la herencia inconsciente
de entender los matices
que a mis viejas raíces
oprimieran al grado de dejarme exiliado.
continuara.....
:::banana:::
:::hug:::