jmchicco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dos almas errantes vagan perdidas,
ya saben del tedio, la sed y el cansancio,...
Del pálido y rancio, estar por estar.
Si buscan la vida tentando al agravio,
ya saben que aguarda en otros latidos,
presumen que existen,...
Y es otro el lugar.
Millares de causas sucumben al caos,
se pierde el sentido, lo imita un disfraz,
su trama vincula tejiendo al destino,
se ordenan los tiempos, la gente,
El olvido.
Y en tal desenfreno, se cierra un abismo,...
Dos almas errantes,...un mismo lugar.
Rumor de gentío, las luces, y el ruido,
semblantes fantasmas de aquí y de allá.
El sano equilibrio parece dormido,
alcohol en la arteria, (vestidos de brillo),
y el vil cigarrillo,...
Que insiste en jalar.
Clamor de perfumes compiten sin pausa,
rumor de arrogancia, encierro y fragancias,
miradas que matan, también que devoran,
y en cada persona la misma discordia,
Un mismo deseo,...
Lo llaman ritual.
Las almas heridas no anhelan el cielo,
aquí en la tierra, y en circos de encierro,
alaban sin pausa al Dios del deseo,
con luces y ruido de un caos fantasmal.
Si buscan la vida tentando al agravio,
ya saben que aguarda en otros latidos.
Suponen que mora en esos tumultos,
que espera silente en tiesas fachadas.
Quizás en los rostros de anónimos seres,
quizás es la calma...
De impropio extravío.
Y en cada ilusiòn la misma discordia:
Dos almas fusionan a un mismo deseo,
sublime es el trecho,...
Lo llaman ritual.
ya saben del tedio, la sed y el cansancio,...
Del pálido y rancio, estar por estar.
Si buscan la vida tentando al agravio,
ya saben que aguarda en otros latidos,
presumen que existen,...
Y es otro el lugar.
Millares de causas sucumben al caos,
se pierde el sentido, lo imita un disfraz,
su trama vincula tejiendo al destino,
se ordenan los tiempos, la gente,
El olvido.
Y en tal desenfreno, se cierra un abismo,...
Dos almas errantes,...un mismo lugar.
Rumor de gentío, las luces, y el ruido,
semblantes fantasmas de aquí y de allá.
El sano equilibrio parece dormido,
alcohol en la arteria, (vestidos de brillo),
y el vil cigarrillo,...
Que insiste en jalar.
Clamor de perfumes compiten sin pausa,
rumor de arrogancia, encierro y fragancias,
miradas que matan, también que devoran,
y en cada persona la misma discordia,
Un mismo deseo,...
Lo llaman ritual.
Las almas heridas no anhelan el cielo,
aquí en la tierra, y en circos de encierro,
alaban sin pausa al Dios del deseo,
con luces y ruido de un caos fantasmal.
Si buscan la vida tentando al agravio,
ya saben que aguarda en otros latidos.
Suponen que mora en esos tumultos,
que espera silente en tiesas fachadas.
Quizás en los rostros de anónimos seres,
quizás es la calma...
De impropio extravío.
Y en cada ilusiòn la misma discordia:
Dos almas fusionan a un mismo deseo,
sublime es el trecho,...
Lo llaman ritual.
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