Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
ANOCHE
Anoche me tocó la fibra íntima de tu amor
y pétalos de tela afloraron por doquier.
Me detengo a imaginar cómo escuchas las palabras,
la resonancia de las hiedras trepando tu asombro
en la candidez de las ventanas,
los hipogrifos del viento que asustados
transitan por la sombra,
el lado oscuro de tu satélite
alrededor del cual giro y giro
sin sentido, ni motivo.
Hay llamas que te queman mientras
absorbes mi nombre,
en ellas pulo lo que de ti ansío,
algo de claror
para mis páginas oscuras.
Tu amor rozó ese vértigo de éxtasis
donde se encumbraba
la gota más etérea de mi tristeza.
Anoche me tocó la fibra anónima de tu ser
y fui un sólo éxtasis, el candor impoluto,
la estela de una ilusión semiapagada.
Anoche me tocó la fibra íntima de tu amor
y pétalos de tela afloraron por doquier.
Me detengo a imaginar cómo escuchas las palabras,
la resonancia de las hiedras trepando tu asombro
en la candidez de las ventanas,
los hipogrifos del viento que asustados
transitan por la sombra,
el lado oscuro de tu satélite
alrededor del cual giro y giro
sin sentido, ni motivo.
Hay llamas que te queman mientras
absorbes mi nombre,
en ellas pulo lo que de ti ansío,
algo de claror
para mis páginas oscuras.
Tu amor rozó ese vértigo de éxtasis
donde se encumbraba
la gota más etérea de mi tristeza.
Anoche me tocó la fibra anónima de tu ser
y fui un sólo éxtasis, el candor impoluto,
la estela de una ilusión semiapagada.
Última edición por un moderador:
::
::Besos cósmicos