Es de noche en el corazón,
rebotan los ecos de los grillos en el cielo estrellado,
con los fríos recuerdos que azotan,
y como raudales torrentosos
erosionan las rivera de mi ser.
mi sangre sopla entre las paredes de la pirámide muscular,
vomitan sangre oxidada,
y sin poder camuflar el acido en las venas
vuelven cianóticas mis manos,
se quema la vida en una lenta hogera
pierde sentido la intencion
desova un pez aturdido,
en rio turbio desmembrado.
mi pulso, mi respiro se hacen débil , errático
la conciencia , que es circuito, ha de desconectarse
perdiendose inexorablemente, como brasas en el frio
..- .- .
un viento tibio que acaricia mis mejillas
y si en un segundo párrafo de poema he de fingir morir
hago un recuento, esto es exagerar las penas del subconsciente,
pero hoy es aparente anhedonia la que esgrima en mis dedos.
..
Es de noche en mi corazón
se incinera la ilusión,
y mi corazón muerde ,
cae en una eterna asistolia
simulando sus penas en silencio cansado; dormido.
fibrilan retazos de esperanza perdida
Y la luna se manifiesta
-¿Por qué no has de latir corazón triste?,
¿Acaso no es tesoro tu latir?; dice la luna a la distancia.
-¿No hay una abeja en tu colmena que flor haya aun de seguir?,
¡¿Y Como tú corazón, pintas tu ocaso en un escenario muerto y frio?!,
¡¿es acaso el sol en el horizonte tan deforme y descolorida metáfora, que le regalas tu latir final, negándote a seguir rotundamente, como el ultimo trueno de la tormenta?!
Responde el corazón moribundo:
- Tú que estas tan lejos luna;
crees objetiva analizar
menguas sabia en la plaza del cielo,
e irrumpes la noche como bandida histriónica.
Tú no caes en espasmos al vislumbrar un inminente acribillo estelar
no sientes como yo cuando la pena a de apremiar,
no seas tan insensible con mis latidos cansados
yo no tengo un sol que me irrigue de calor, sino yo, como un corazón mas, he de ser el sol de este cuerpo que sinapta con la vida
mis latidos ausentes, no son mas que el abrazo de la muerte
y tú luna, en mi agonía eres inmortal espectadora
rebotan los ecos de los grillos en el cielo estrellado,
con los fríos recuerdos que azotan,
y como raudales torrentosos
erosionan las rivera de mi ser.
mi sangre sopla entre las paredes de la pirámide muscular,
vomitan sangre oxidada,
y sin poder camuflar el acido en las venas
vuelven cianóticas mis manos,
se quema la vida en una lenta hogera
pierde sentido la intencion
desova un pez aturdido,
en rio turbio desmembrado.
mi pulso, mi respiro se hacen débil , errático
la conciencia , que es circuito, ha de desconectarse
perdiendose inexorablemente, como brasas en el frio
..- .- .
un viento tibio que acaricia mis mejillas
y si en un segundo párrafo de poema he de fingir morir
hago un recuento, esto es exagerar las penas del subconsciente,
pero hoy es aparente anhedonia la que esgrima en mis dedos.
..
Es de noche en mi corazón
se incinera la ilusión,
y mi corazón muerde ,
cae en una eterna asistolia
simulando sus penas en silencio cansado; dormido.
fibrilan retazos de esperanza perdida
Y la luna se manifiesta
-¿Por qué no has de latir corazón triste?,
¿Acaso no es tesoro tu latir?; dice la luna a la distancia.
-¿No hay una abeja en tu colmena que flor haya aun de seguir?,
¡¿Y Como tú corazón, pintas tu ocaso en un escenario muerto y frio?!,
¡¿es acaso el sol en el horizonte tan deforme y descolorida metáfora, que le regalas tu latir final, negándote a seguir rotundamente, como el ultimo trueno de la tormenta?!
Responde el corazón moribundo:
- Tú que estas tan lejos luna;
crees objetiva analizar
menguas sabia en la plaza del cielo,
e irrumpes la noche como bandida histriónica.
Tú no caes en espasmos al vislumbrar un inminente acribillo estelar
no sientes como yo cuando la pena a de apremiar,
no seas tan insensible con mis latidos cansados
yo no tengo un sol que me irrigue de calor, sino yo, como un corazón mas, he de ser el sol de este cuerpo que sinapta con la vida
mis latidos ausentes, no son mas que el abrazo de la muerte
y tú luna, en mi agonía eres inmortal espectadora