Nommo
Poeta veterano en el portal
Nos conocimos en el anonimato.
Experimentamos el concubinato.
De vez en cuándo, me entraba el mal genio.
Y te agredía, en mis arrebatos de cólera.
Pero un buen día, hiciste las maletas. Te marchaste, volando sobre un dragón alado.
Hoy por hoy, prosigo en mis quehaceres.
A veces, arrojo un avión de papel, por la ventana. Hace algunas piruetas y aterriza, sobre el suelo de asfalto.
Cocino huevos fritos, y también frío algunos trozos de cebolla.
Ese aceite hirviendo en la sartén, me recuerda a ti. Sofonisba-Jacinta de los Crisantemos y Nogales.
Yo soy Nommo Gurruchaga del Funambulismo.
¿ Me recuerdas ? Te regué con una manguera de color amarillo, mientras merendabas dátiles.
Me atizaste con una toalla mojada, que enrollaste sobre sí misma, y te servía de látigo.
Entonces, te mordí una mano y me pellizcaste una mejilla.
Me agarraste de una oreja y me llevaste a tu casa.
Me resbalé en el pasillo. Luego, crecimos. Pero siempre hemos sido anónimos.
Experimentamos el concubinato.
De vez en cuándo, me entraba el mal genio.
Y te agredía, en mis arrebatos de cólera.
Pero un buen día, hiciste las maletas. Te marchaste, volando sobre un dragón alado.
Hoy por hoy, prosigo en mis quehaceres.
A veces, arrojo un avión de papel, por la ventana. Hace algunas piruetas y aterriza, sobre el suelo de asfalto.
Cocino huevos fritos, y también frío algunos trozos de cebolla.
Ese aceite hirviendo en la sartén, me recuerda a ti. Sofonisba-Jacinta de los Crisantemos y Nogales.
Yo soy Nommo Gurruchaga del Funambulismo.
¿ Me recuerdas ? Te regué con una manguera de color amarillo, mientras merendabas dátiles.
Me atizaste con una toalla mojada, que enrollaste sobre sí misma, y te servía de látigo.
Entonces, te mordí una mano y me pellizcaste una mejilla.
Me agarraste de una oreja y me llevaste a tu casa.
Me resbalé en el pasillo. Luego, crecimos. Pero siempre hemos sido anónimos.
Última edición: