olivia rojo
Poeta recién llegado
Cuando mi cuerpo muera, no te dejaré de existir
Mi alma rondará la tuya, para que te acuerdes de mí.
Me sentirás cuando sientas el roce liviano del viento:
Es una caricia mía expelida en un aliento.
En el horizonte observarás refulgentes rayos de sol
Será ésa mi mirada, con igual brillo y candor.
Oirás en cada ola que se acerca y se retira
Mi suspiro y mis murmullos como volviendo a la vida.
Saborearás a ciegas el más dulce de los vinos
Porque cerrarás tus ojos buscando mis besos atrevidos.
Me convertiré en tu sombra; tu silueta estará en mi regazo,
Y estaré unida a ti acostada en tus pasos.
Cuando la lluvia moje cada poro de tu cuerpo
Serán las lágrimas mías que humedecen los recuerdos.
Si la soledad de la noche hace que sientas frío
Te arroparé con mi espíritu y cubriré lo que fue mío.
Y esas noches que no puedas entregarte a sueños profundos
Me meteré en tu conciencia y te llevaré a mi nuevo mundo.
Me adueñaré de tus sueños y dirás mi nombre dormido
Porque te besaré mientras duermes, dejándote sin sentido.
Seguirá tu cuerpo vivo, existiendo hasta el final de tus días
Pero tu alma vivirá esperando por la mía.
Mi alma rondará la tuya, para que te acuerdes de mí.
Me sentirás cuando sientas el roce liviano del viento:
Es una caricia mía expelida en un aliento.
En el horizonte observarás refulgentes rayos de sol
Será ésa mi mirada, con igual brillo y candor.
Oirás en cada ola que se acerca y se retira
Mi suspiro y mis murmullos como volviendo a la vida.
Saborearás a ciegas el más dulce de los vinos
Porque cerrarás tus ojos buscando mis besos atrevidos.
Me convertiré en tu sombra; tu silueta estará en mi regazo,
Y estaré unida a ti acostada en tus pasos.
Cuando la lluvia moje cada poro de tu cuerpo
Serán las lágrimas mías que humedecen los recuerdos.
Si la soledad de la noche hace que sientas frío
Te arroparé con mi espíritu y cubriré lo que fue mío.
Y esas noches que no puedas entregarte a sueños profundos
Me meteré en tu conciencia y te llevaré a mi nuevo mundo.
Me adueñaré de tus sueños y dirás mi nombre dormido
Porque te besaré mientras duermes, dejándote sin sentido.
Seguirá tu cuerpo vivo, existiendo hasta el final de tus días
Pero tu alma vivirá esperando por la mía.