Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un escritor que escribe
en las raíces de un árbol
en idioma desconocido,
no sabe de ortografía.
Las señales de humo le confunden,
las letras se le pierden por los desagües;
sus manos,
no acatan el rigor de los semáforos
y las señales de peligro.
Todo es violencia
bajo los paraguas
que detienen los insultos;
son las palabras
de una nube que grita
las que caen,
el escritor las recoge,
no evita sus faltas,
los golpes en la cabeza,
los tropiezos,
los discursos largos
que se arrugan y manchan
vírgenes lienzos
donde todo es ayer
y hoy, apenas nada.
El escritor no detiene
en la estación los trenes
que pasan de largo muy deprisa,
un vagón tras otro;
el poema va en ellos,
sorprendido
de los cambios metálicos del paisaje.
La palabra se cuelga
como una golondrina
de las ramas de un árbol;
el escritor hace esfuerzos
por escribir en sus raíces
y no se detiene,
ante el humo o el silencio.