José Ayala Colchero
Poeta recién llegado
Antes de que se acabe la arena,
de nuestro odiado reloj;
hagamos de la prisa la espera,
que nuestro tictac se detenga;
en las agujas del corazón.
Antes de que la luna,
le de la vuelta a la tierra;
rajemos las vestiduras,
poniendo freno a la cordura;
entregando nuestras prendas.
Antes de que las estrellas,
crucen el cielo azul;
abramos nuestras esquelas,
con las caricias mas bellas;
que puedas ofrecerme tu.
Antes de que el rocío,
moje la flor abierta;
rebusquemos en el olvido,
todo lo que hemos perdido;
aunque digan que no se recupera.
de nuestro odiado reloj;
hagamos de la prisa la espera,
que nuestro tictac se detenga;
en las agujas del corazón.
Antes de que la luna,
le de la vuelta a la tierra;
rajemos las vestiduras,
poniendo freno a la cordura;
entregando nuestras prendas.
Antes de que las estrellas,
crucen el cielo azul;
abramos nuestras esquelas,
con las caricias mas bellas;
que puedas ofrecerme tu.
Antes de que el rocío,
moje la flor abierta;
rebusquemos en el olvido,
todo lo que hemos perdido;
aunque digan que no se recupera.