manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
Me empiezo a despedir tranquilo,
con una tranquilidad muda,
con una tranquilidad de muerto,
con la armonía de una roca en el pasto.
Adiós al súbito mareo que emancipa,
al olor a hierba veraniega,
a la certidumbre de un suspiro,
con mis palabras escurriéndome entre los dedos.
Empiezo la retirada con lo último de un poema,
con ese último verso que siempre es el mismo,
con el libro que empecé un día,
con un punto y aparte en el fin.
Me voy del rió con tanta sed,
deshidratado hasta la recóndita neurona,
me voy volátil como nervio,
a mi nube que me espera cautelosa.
con una tranquilidad muda,
con una tranquilidad de muerto,
con la armonía de una roca en el pasto.
Adiós al súbito mareo que emancipa,
al olor a hierba veraniega,
a la certidumbre de un suspiro,
con mis palabras escurriéndome entre los dedos.
Empiezo la retirada con lo último de un poema,
con ese último verso que siempre es el mismo,
con el libro que empecé un día,
con un punto y aparte en el fin.
Me voy del rió con tanta sed,
deshidratado hasta la recóndita neurona,
me voy volátil como nervio,
a mi nube que me espera cautelosa.